Coronavirus: La tecnología y la digitalización del aprendizaje en los colegios

Actualizado: jun 22



Lo que sucederá con la tecnología educativa después de la pandemia, dependerá en parte de la calidad de la tecnología en sí. Este puede ser un gran momento para la tecnología educativa, para la transformación digital, pero existe un gran riesgo de que la transformación solo llegue a las minorías que pueden pagar por ellas. La mayor dificultad está en lograr, a través de medios digitales, lograr que se potencie uno de los aspectos esenciales del Aprendizaje: la relación entre el maestro y el alumno. Si esta relación en las clases presenciales era difícil de lograr, la pregunta que surge es: ¿estamos en capacidad de hacerlo por medios digitales y a distancia? ¿Estamos en capacidad de desarrollar soluciones de tecnología educativa que capitalice la relación entre estudiantes y maestros, en lugar de simplemente transmitir contenidos?

Hasta ahora, la mayor parte de maestros que están usando herramientas digitales y diseñan clases virtuales (en Colegios que pueden hacerlo), se están centrando en contenidos dejando tareas y actividades que los alumnos deben realizar. No obstante, creemos que se debe tomar en cuenta las competencias y habilidades. Por ejemplo, si el área de inglés, donde se enfatiza la comunicación oral, ¿qué oportunidades puede tener un estudiante para desarrollar esta comunicación a distancia? Si en el área de educación artística una competencia es la “apreciación critica de manifestaciones artístico culturales”, ¿Cómo podemos lograr desarrollar en los estudiantes esta apreciación de manera crítica? Y, en el área de educación física la competencia es: “asume una vida saludable”, ¿Cómo podemos hacer que el alumno asuma esta vida saludable? ¿Cómo evaluamos que el alumno realmente esté desarrollando e interiorizando estas competencias y habilidades? ¿Y que, de los estándares, los niveles de logro y la evaluación?

Un gran desafío futuro será adaptar el currículo y posiblemente el desarrollo de nuevas competencias en el futuro, desechando otras que ya no tendrán sentido. Si queremos darle alguna oportunidad de éxito a los nuevos modelos educativos, a los maestros y estudiantes, el maestro será absolutamente clave, especialmente en los niveles de inicial y primaria. Con buenos maestros, que guían, orientan y facilitan aprendizajes, con buen contenido y buena tecnología, se podrán lograr aprendizajes significativos. Las plataformas de aprendizaje adaptativas, interactivas y basadas en el conocimiento y el desarrollo de competencias, pueden comenzar a afianzarse, especialmente para aquellos que aprovechan la oportunidad de una crisis para ayudar. Existe una plataforma de Matemática (check.pe/minedu) creada por dos emprendedores jóvenes (Gonzalo Aguilar y Benjamín Garmendia) que se está ofreciendo gratuitamente a Colegios y al Minedu. Nuevamente las carencias de alfabetización digital de los maestros son el principal obstáculo para su implementación, y asi como ellas, muchas otras están en proceso de construcción por parte de editoriales y otras instituciones como una manera de encontrar soluciones a la crisis. Los esfuerzos están en proceso, y es de esperar que se sistematicen y se logren cosas positivas para el aprendizaje. Las innovaciones abundan, pero no de manera coordinada. El mismo Minedu ofrece en su web direcciones y links de acceso a una serie de páginas y plataformas de uso libre. Nuevamente el acceso está limitado a aquellos que tienen conectividad y equipos adecuados. Se debe potenciar ideas para todo, desde la creatividad, el medio ambiente, hasta la recreación y la “gamificación”. El mismo Coronavirus debe servir de contenido para averiguar qué es, como prevenirlo y perderle el miedo. La publicación y acceso a Bibliotecas virtuales de uso libre son también grandes ayudas. Profesores, investigadores, artistas, creadores de obras podrian ofrecer sus productos de manera libre, mientras vayamos aprendiendo a vivir en un mundo digital. Lo mismo deben hacer los creadores de juegos virtuales, cineastas, aquellos que comparten historias para encontrar maneras de conectar a las personas. Es necesario encontrar maneras de compartir las mejores ideas.



¿Y la tecnología?

Hasta ahora, el coronavirus ha reafirmado la naturaleza humana de las escuelas. Nos habíamos acostumbrado al aprendizaje social fruto de la convivencia en los Colegios, con los profesores sirviendo como modelos, orientadores y guías del aprendizaje de los niños y jóvenes. Sin embargo, la educación a distancia no ofrece aun soluciones a uno de los aspectos más importantes: la interacción social con los estudiantes.

Los maestros, por lo general, no estamos preparados ni acostumbrados al trabajo digital a distancia. Aquellos profesores que lo están haciendo, ya muestran signos de agotamiento y stress. Hay profesores que durante su proceso de aprendizaje y, tratando de cumplir con las exigencias de los Colegios, ya muestran signos de agotamiento, mientras que algunos padres piensan que los profesores “no están haciendo nada”. Por otra parte, los profesores y estudiantes de Colegios de zonas marginadas, efectivamente no están haciendo nada. Varios recientes reportajes difundidos por la televisión, muestran que los niños que no tienen acceso a medios informáticos, no reciben ningún apoyo lo cual representa una gran perdida y retraso en su aprendizaje.

Los niños de todas las edades, incluso los bebés, podrían verse afectados por la pandemia del coronavirus, porque pueden sentir cuando un padre o cuidador está molesto o preocupado. La clave aquí es que, para cada edad, la información sobre el coronavirus tiene que ser sensible al desarrollo utilizando lenguaje apropiado para la edad que sea real. Por ello es apropiado limitar la exposición a los medios, involucrar a los niños en una conversación para aclarar conceptos erróneos y mantener algunas rutinas familiares.

El gran problema es que un cierre prolongado de la escuela y una agudización de la pandemia significarán falta de educación, pérdida de nutrición escolar para niños necesitados que recibían alimentación por parte de los programas sociales del gobierno, dificultades para los maestros separados de su lugar de trabajo. Los despidos de maestros recientemente contratados en algunos Colegios privados, dificultad para cumplir con pagos de pensiones, y efectos psicológicos.


Los Colegios y el Minedu pueden abordar estos problemas individualmente, o pueden, de manera más eficaz, unirse para diseñar enfoques diferentes de alta calidad, pidiendo ayuda al sector privado y líderes sin fines de lucro.

Podemos ganar la guerra contra Covid-19 considerándolo como una emergencia y un desafío a largo plazo. Este virus ya ha demostrado que no podemos esperar hasta el momento de que la crisis se agudice para organizarnos.


Por Juan Carlos Dianderas Huaihuaca

Gerente general en IEC Consultores en educación

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