Entornos Virtuales y Formación Escolar

Actualizado: jun 18



Como es usual en las opiniones y apreciaciones humanas, especialmente frente a la actual coyuntural, percibimos acuerdos y contradicciones. Estamos de acuerdo en que hay una crisis educativa global, en que no estamos preparados para la educación virtual o a distancia, que el enviar tareas no sustituye una clase presencial y, finalmente, estamos de acuerdo, en que la crisis afectará en mayor medida a las escuelas más pequeñas. Por otro lado, NO estamos de acuerdo en cuanto a las medidas que debemos de tomar, si debemos pagar o no pagar el íntegro de la pensión escolar, en cómo elaborar las sesiones de aprendizaje, y entre otras disyuntivas, si debemos perder o no el presente año escolar.


¿Debemos perder el año escolar?


Conclusiones iniciales a las que podemos llegar:

a) Nos urge un cambio en nuestro modelo educativo.

b) Las tecnologías deben ocupar un lugar preponderante en la educación, no solo para enfrentar coyunturas como la que atravesamos, sino especialmente para dar respuesta a las necesidades de nuestros estudiantes (nativos digitales o milennials generation)

c) El estado debe convocar a los más capaces para brindar luces acerca del “iter” o camino que se debe seguir, esto implica empoderamiento del ejecutivo e intervención con autoridad, pero sin autoritarismo; y finalmente,

d) El estado debe trabajar de manera conjunta y contar con la participación de las grandes escuelas privadas y editoriales que poseen plataformas virtuales y asesores idóneos y capacitados, los cuales serían un gran aporte al sector público y privado más urgido.


Ediciones Norma, por su lado, a través de su novedosa plataforma “Educa Inventia”, capacita docentes, brinda una real experiencia de aprendizaje, constituye un aula virtual, proporciona interactividad, ofrece invaluables recursos.; es decir, proporciona un medio eficiente y eficaz de comunicaciones involucrando a estudiantes, docentes, padres de familia y directivos.


A través de Educa, el estudiante ocupa un lugar preponderante y protagónico en la clase virtual logrando así, no sólo los objetivos particulares de la educación, sino especialmente, desarrollando las habilidades y competencias para el siglo XXI propuestas por la UNESCO.


Es hoy fundamental hacernos la pregunta: ¿qué pasará con el niño que interrumpe su proceso formativo por un largo año? ¿permitiríamos que nuestros hijos dejen de aprender durante una edad crucial para su educación? o ¿buscaríamos los medios suficientes para hallar soluciones viables y continuar, de la mejor manera, su proceso de aprendizaje?

Este es el momento oportuno para ser ingeniosos y creativos, para demostrar aquello de lo que somos capaces como nación, es momento de enfrentar el reto de la educación con actitud y aptitud resolutiva no de resignación; es momento de ser parte de la solución, lo que implica, en definitiva, dejar de ser parte del problema. El estudiante es nuestra prioridad, juntos somos el cambio.



Por Giancarlo Roca Costa

Filósofo, teólogo y educador