Celebrando a la distancia el "Día de la educación inicial"

Actualizado: jun 18



Celebramos el 89 aniversario de la educación inicial en el Perú de una manera inusual. Esta vez las aulas no se visten de fiesta, no hay globos ni banderines ni juegos preparados ni cuentos dramatizados por las maestras; nos toca celebrar a la distancia, cada uno desde casa, pero sin perder de vista el principal propósito de esta celebración… ¡el bienestar de nuestras niñas y nuestros niños!


Estos pequeños héroes que en contra de todo pronóstico están en casa, aceptando y reconociendo que existe una enfermedad que les puede hacer daño a ellos y a sus familias, y que, además, por mucho tiempo no podrán ir a su jardín. Este espacio especial que les permite jugar en libertad, correr y saltar sin temor, lugar donde pueden hacer grandes amigos y compartir desde un abrazo de bienvenida hasta una pieza de Play Go para construir ese robot que está surgiendo en su imaginación. Aquel lugar que se convierte en su segundo hogar, pues una persona especial está esperando por ellos; aquella que acoge sus penas, llantos, caídas y las transforma junto con ellos en historias que luego quieren contar; aquella que está dispuesta a convertirse en cantante, poeta, bailarina, cuenta-cuentos, científica y, sobre todo, en una maestra soñadora, pues no deja de pensar en las diferentes experiencias de aprendizaje que puede crear y organizar para que sus niños y niñas tengan la oportunidad de disfrutar y aprender jugando.


Hoy esos sueños viajan a través de la tecnología hasta sus hogares y la casa se convierte, como dice el gran Francesco Tonucci, en un laboratorio de aprendizaje, donde la cocina genera oportunidades para investigar, el momento del almuerzo es propicio para resolver situaciones matemáticas, las diferencias familiares son un motivo para reflexionar sobre la convivencia en familia y el escuchar música es el momento propicio para su expresión corporal.


Hoy nuestros jardines de niños están cerrados, y al no contar con aulas físicas tuvimos que cambiar nuestras actividades grupales por videollamadas de WhatsApp, nuestras tan queridas asambleas por reuniones por Zoom, nuestro rincón de lectura por un audiocuento y el abrazo de calma por una llamada personal que nos hacen nuestros niños y niñas para decirnos: “Miss, te extraño. ¿Cuándo regresamos al jardín?”.


Sabemos que todo este año no veremos a nuestros niños y nuestras niñas; por eso, desde estas líneas, trasladamos a cada padre y madre de familia la filosofía de vida que asume cada maestra de inicial a lo largo y ancho de todo nuestro amado Perú: “Todo por amor, nada por la fuerza”, lema que la gran maestra Emilia Barcia Bonifatti inculcó en las maestras de las 333 escuelas que logró crear junto a su hermana Victoria y que transmite la confianza que debemos tener en nuestros niños y nuestras niñas. Ellos pueden ser independientes; pueden aprender de sus errores. Las emociones y experiencias de vida que provoquemos en ellos y ellas desde los cero hasta los cinco años determinarán los logros, los aciertos y las fortalezas, así como los temores y dificultades de su vida presente y futura.

Hoy más que nunca se reconoce el gran valor e importancia de la educación inicial, pues es la etapa donde las interacciones (ahora virtuales) entre los mismos niños y con la maestra propician oportunidades de aprendizaje para la vida.


Soy Norca Montero y puedo decir con gran satisfacción que me siento orgullosa de ser maestra de inicial.




Norca Montero

Licenciada en Educación Inicial